En resumen: Conecta por cable todo lo que no se mueve: computadoras de escritorio, impresoras, punto de venta y servidores. Deja el wifi para laptops, teléfonos y visitantes, en una red separada para invitados.
1. Por cable, lo que trabaja todo el día en el mismo lugar
Una conexión por cable no sufre interferencias ni pierde velocidad cuando hay mucha gente conectada. Por eso conviene para:
- Computadoras de escritorio y el punto de venta.
- Impresoras y equipos multifunción compartidos.
- Servidores y equipos donde se guardan los datos de la empresa.
2. Por wifi, lo que se mueve
Las laptops, los teléfonos y las tabletas necesitan movilidad, y ahí el wifi es la mejor opción. Dos recomendaciones:
- Red de invitados separada. Los clientes y visitantes navegan sin poder ver tus equipos ni tus archivos.
- Puntos de acceso en lugar de repetidores caseros cuando el local es grande o tiene varios niveles: dan una señal pareja sin cortes al moverte.
3. Señales de que tu red necesita orden
- La conexión se cae o se pone lenta a ciertas horas.
- Hay zonas del local donde el wifi no llega.
- Nadie sabe qué cable va a qué equipo, o hay cables sueltos por el piso.
- El router sigue con la clave que traía de fábrica.
- Cuando algo falla, el proveedor de internet, el técnico de las computadoras y el del sistema se culpan entre sí.
4. Qué pedir cuando la renueves
- Cableado estructurado, con cada punto etiquetado y probado.
- Un rack o gabinete donde queden ordenados el router, el switch y el patch panel.
- Redes separadas para el trabajo, los invitados y, si hace falta, los equipos más sensibles.
- Claves cambiadas y el equipo actualizado.
- Un plano o lista de lo instalado, para que cualquier mantenimiento futuro sea rápido.
5. Un solo responsable
La red conecta todo lo demás: computadoras, sistemas, impresoras y punto de venta. Cuando un mismo equipo diseña la red y atiende lo que se conecta a ella, los problemas se resuelven sin pasar de un proveedor a otro.